
El 10 de diciembre de 2009, la FeMPINRA convocó a una reunión con los Representantes Gubernamentales de la Comisión
de la Hidrovía Paraguay- Paraná, el Capitán de Navío Guillermo Bartoletti, el Capitán de Ultramar Sergio Dorrego y el
Prefecto Oscar Venenati referida a la “ Compatibilizacion de las Legislaciones sobre la Navegación de la Hidrovía. Señal
más que evidente que la situación por la estaba atravesando el sector estaba llegando a un punto límite.
Hace un par de semanas la información fue tan escueta como contundente: el jueves 18 de marzo en la sede del Centro de Patrones
y Oficiales Fluviales, de Pesca y Cabotaje Marítimo se reunió la Comisión Directiva del gremio presidida por el Secretario
General, Capitán Juan Carlos Pucci. Durante la misma, la sección de Capitanes y Oficiales Fluviales informó de la grave situación
por la que atraviesa el sector, “dado que la falta de políticas de reactivación está dejando sin fuente de trabajo a cientos de trabajadores
de nuestros buques”.
Inmediatamente nos pusimos en contacto con el Capitán Fluvial Jorge Bianchi quien es, además, el Secretario Gremial del Centro
para que se explaye y nos ponga en autos de la real situación por la que atraviesa ese sector específico y la amenaza que implica
para el resto de los gremios que tiene que ver con la actividad portuaria.
“Nos encontramos en una situación acuciante referente a lo que es la navegación fluvial, ante una falta de políticas adecuadas
para poder navegar a través de la Hidrovía que abarca 3.200 km., donde en aguas argentinas navegamos un 48% del total. Esta
relación que existe con los otros miembros del Mercosur que navegan a través de la Hidrovía – incluyendo a Bolivia – existen alrededor
de 250/260 buques de los cuales solamente 7 u 8 son de bandera argentina, el 99% tiene bandera paraguaya y algunos boliviana.
En los próximos años va a incrementarse la carga a transportar a través de la Hidrovía, sobre todo bajando de Brasil mineral de
hierro, las cosechas de soja y el combustible que vienen de Bolivia, calculando que se van a alcanzar 20.000.000 de toneladas y
está proyectado para el año 2020 que se llegue a 50 millones.”
--¿Cuál es nuestra ubicación dentro de ese contexto?
“En este contexto nosotros estamos más atrás con los buques de bandera argentina relegando esta posición a favor de los otros
países miembro. Esta dificultad se debe a la falta de una política adecuada de competitividad en este sector donde por una cuestión
impositiva y de restricciones para la incorporación de buques a la bandera argentina es prácticamente imposible que puedan competir
las empresas del sector.
A modo de ejemplo, incorporar un buque a la bandera argentina representa más allá de un 40% de su valor FOB, mientras que
Paraguay tiene 0 por ciento para incorporarlo a su bandera e inclusive ese buque tiene 5 años de gracia – con posibilidades de 5
años más – de no pagar impuestos. De esta forma para las empresas navieras fluviales que quieran radicarse aquí es prácticamente
imposible competir en estas condiciones.”
--¿Esto está escrito o reglamentado?
“Si nombramos el Tratado de Asunción, en su artículo 1ro. - como uno de sus propósitos
y principios – establece que...” el mercado común implica entre otras cosas la coordinación
de políticas macroeconómicas y sectoriales entre los estados partes de comercio exterior,
agrícolas e industrial a fin de asegurar condiciones adecuadas de competencia entre esos
estados.”
Y esto – que sí está escrito – en la práctica no se está reflejando con la Argentina. Inclusive
en el Protocolo habla – en su artículo 3º. – que”... si algún país miembro da alguna prerrogativa
referente a algún impuesto, el resto de los países debe -y no dice podrá sino debe –
adoptar las mismas consideraciones”. Y hoy la Argentina ni siquiera está cumpliendo con
esta parte.
Aparte de este impuesto – que en estas condiciones resulta imposible una competencia con Paraguay - el impuesto al combustible
es muy alto con respecto al resto de los buques que navegan la Hidrovía. Y en un país en el que lo motores – como así también los
radares y los equipos electrónicos - no son de industria nacional y todo debe ser importado, tienen restricciones e impuestos que
elevan el valor de construcción imposibilitando también que nuestra industria naval pueda ser competitiva y generar trabajo.
Otro ejemplo latente es en el caso de que si un buque hoy se construyera en radas argentinas y tuviese bandera paraguaya saldría
un 21% menos ya que no soportaría la carga del I.V.A. Resultado: las diferencias son enormes y la competencia es nula. Pero no
solo estamos perdiendo la posibilidad de perder tripulantes y darle trabajo a los argentinos en los buques con bandera nacional,
sino que aumentan los incentivos para los otros países miembro a los efectos de poder captar las cargas – que bajan en millones
de toneladas – y que en lugar de recibirlas en nuestro puertos sean llevadas, por ejemplo al Uruguay.
En estas condiciones competir, reitero, es prácticamente imposible y perdemos no solo buques argentinos sino también tripulación
argentina y los servicios de los puertos en manos de otros países del Mercosur.”

Capitán Fluvial Jorge Bianchi
-- Iniciamos la nota recordando una reunión que tuvo lugar el año pasado y en la que estuvimos presentes, pero la pregunta es:
¿cómo siguieron el tema?
“Particularmente venimos trabajando desde hace varios años tratando de llevar a distintos estamentos estas
consideraciones. Comenzaron con un documento que se preparó desde la parte gremial – con un grupo de
armadores – para hacer un documento base hablando de estas asimetrías que existen en el tema de la
Hidrovía con referencia a la Argentina. Hace tres años hemos hecho una movilización en la ciudad de Rosario
en forma conjunta con la FeMPINRA y hemos llevado este tema a las diferentes comisiones
parlamentarias, no solo en la Cámara de Diputados y Senadores, sino también informado a los Ministros con
incidencia en esta temática para llamar la atención y tratar de conseguir que esto se revea en beneficio de la
Argentina y de los argentinos. Esto no prosperó, por lo menos en el volumen y crecimiento que nosotros entendemos
que debió haberse alcanzado y yo mismo me encargué de que esta problemática de las asimetrías llegara a cada uno de
los diputados y senadores que componen ambas Cámaras de la Nación para que – por lo menos – tomaran conocimiento del tema.
Pero hasta el momento – pese a algunas tibias respuestas – nadie ha tomado como se dice “el toro por las astas” dada la importancia
política, económica y estratégica que significa la navegación con bandera argentina por nuestras aguas.
Por lo tanto hemos decidido desde el seno del Centro de Patrones con la iniciativa de nuestra Comisión Directiva y el acompañamiento
de nuestros afiliados llevar a cabo esta “patriotada” (tal como la calificaron los propios compañeros) en defensa de la
bandera argentina en nuestras aguas como una manera de poder sobrevivir en medio de esta acuciante situación, tomando medidas
y acciones concretas que irán desde insistir con el Poder Legislativo, reactivar el tema con los Ministros para que entiendan la
necesidad de esta reforma por la que estamos luchando y- en extremo – nos llevarán, si es necesario, a cortar la Hidrovía en alguno
de sus puntos clave para dar a conocer que, si no se da un giro de 180 grados con esta falta de politica fluvial, la Marina Mercante
Fluvial con bandera argentina va a desaparecer de nuestros Ríos.
¿Qué estamos diciendo?. Que de esta gran torta de millones de toneladas que se están bajando y que se van a incrementar en el
futuro, hoy tenemos solamente migajas. Solo pretendemos una porción de
la torta. No para nosotros. Sino para la Argentina, para los puertos con todos
sus servicios y dentro de esta franja sobre todo para TODOS los trabajadores
de la actividad, ya sean embarcados o portuarios.”
- ¿No cree que existan otras trabas no visibles que demoren la atención de
este reclamo?
“Entendemos que pueden existir posiciones socio económicas o políticas con
Paraguay y Bolivia en las que –tal vez – debamos ceder en algunos de nuestros
postulados, pero también queremos que nos entiendan y nos incluyan
dentro de ese 48% al que hacía referencia en el comienzo – para poder compartir dignamente con los otros países del Mercosur,
la navegación dentro de nuestras aguas. Vale recordar que las propuestas de mejoramiento de esta situación la tenemos a través
del documento en el que expresamos que con esta diferencia impositiva es prácticamente imposible invertir en la Argentina. Ya
con una reducción, no solo en el combustible, sino también de algunos impuestos que hoy no los tiene Paraguay puntualmente,
se podría revertir esta situación y ni siquiera hace falta una Ley nueva sino la aplicación y cumplimiento del Protocolo de la Hidrovía.”
-- ¿Esta acción incluye también la defensa de los puestos de trabajo.?
“Ahora bien, si esto no es factible para que las empresas puedan invertir en el país, nuestra mayor preocupación – como es el tema
de poder tripular estos barcos - es encontrar el camino para que los buques sean tripulados aunque posean bandera de otro
país del Mercosur, hasta Barranqueras o de Barranqueras aguas abajo, por TRIPULACION ARGENTINA.
Nuestros tripulantes son altamente calificados. La misma Prefectura Argentina y los cargadores sobre todo con bandera argentina
exigen que los oficiales estén altamente capacitados y que lleven – como mínimo – los cursos STCw 95– impuesto por la OMI –
para poder tripular los barcos y algunos cursos extras que hacen a la mayor seguridad.
Por lo tanto la idoneidad de nuestros oficiales está fuera de toda discusión. Y traigo a la memoria que el mes pasado se hundió en
aguas argentinas un convoy que venía de Paraguay con 16 barcazas cargadas de soja (N. de la R.: ver página 17) y lamentablemente– debido a los requerimientos de seguridad establecidos –no eran de las mejores y el hundimiento entre otras cosas se produjo
como consecuencia de ello. Esto tiene que ver tanto con el control del estado de los cascos de las embarcaciones como así también
con la idoneidad y la preparación de la tripulación.
--¿ Cómo seguirán accionando?
“Reitero, nuestra intención de llevar esta problemática al conocimiento público y reiterar el reclamo ante el Poder Legislativo y si
no tenemos una respuesta que satisfaga mínimamente esta requisitoria vamos a llegar al extremo – ojala que esto no ocurra – de
un recorte de la Hidrovía para reclamar a favor de los buques con bandera argentina, tripulaciones argentinas y los servicios portuarios
en nuestros propios puertos.. Entiéndase que esto es una defensa descarnada de nuestros derechos y quienes nos conocen
bien saben que estamos advirtiendo sobre esta situación grave que no solamente implica un beneficio propio para los Oficiales y
Capitanes del Centro de Patrones sino que, en primer lugar, es en defensa de los tripulantes argentinos, en defensa de nuestros
puertos con todos sus servicios y en defensa de la propia Nación, porque creemos que se están perdiendo enormes posibilidades
de capital y divisas que podría tener el Estado si tuviésemos una Marina Mercante Fluvial Nacional en nuestra Hidrovía.”
“Hay que trasladar las actividades que no necesitan realizarse a pie de muelle y otras
cuestiones conexas. Analizaremos algunos espacios y su viabilidad logística para que
no generen conflicto en otras zonas. Tenemos disponibles 100 hectáreas en el Mercado
Central. Veremos si el proyecto logístico ferroviario es viable y el transporte se
puede ordenar. Otra posibilidad a futuro puede ser un predio en zona Norte. Actuaremos
en forma ordenada con las terminales, los depósitos fiscales y todos los
actores logísticos que tengan competencia en el tema, para que sea un desarrollo
conjunto”, anticipó el Interventor de AGP.
Otro ítem prioritario es el mercado de cruceros. “Estamos terminando de estudiar
el proyecto de Terminales Río de La Plata (TRP) que tiene ya el visto bueno de gran
parte de los sectores. Es una actividad en crecimiento, tenemos que darle los beneficios
al turista pero también compatibilizar con todo el movimiento de la carga”,
resumió Vecslir. Un asunto a resolver es el de la Terminal 6. El expediente fue devuelto
recientemente por la Justicia por lo que la AGP está en posibilidad de proseguir
el trámite licitatorio. “Voy a analizar esta cuestión. Entiendo que hay actividades que pueden ser derivadas
a una cuarta terminal. Quizás pueda ser el cabotaje o la carga general. Lo estudiaremos
con calma y en conjunto con los interesados, porque sino no es viable. Se judicializa
al otro día. Cualquier decisión deberá tener consenso previo. Hay que
mostrarle al poder político que estamos con un criterio único, al menos en lo macro,
y que cada uno va a tener su espacio”, reseñó Oscar Vecslir.
Tras la primera ronda de reuniones, Vescilir consideró que existe un gran equilibrio
en todos los sectores que conforman el quehacer portuario. ”Los trabajadores están dispuestos a sumarse a un proyecto que realmente
los contenga, les de participación y tenga como objetivo su crecimiento. Veo un sector privado internacional con vocación
de invertir y un empresariado nacional que también quiere participar. Hay que darles los espacios para tener los desarrollos portuarios
y marítimos que alguna vez tuvimos y están en camino de recuperarse”, ratificó el funcionario.
Ir a nota del diario "La Capital": Hidrovía: ¿nueva autopista fluvial?