NOTICIAS DE LA FEMPINRA

 


01-09-2009

LLEGAMOS A BUEN PUERTO

Luego de intensas negociaciones y de diferentes situaciones vividas - entre ellas un paro en el desarrollo normal de las actividades de una semana que no originamos nosotros - la FeMPINRA firmó dos acuerdos de suma importancia con EXOLGAN S.A. y con la CAMARA DE LOS CONCESIONARIOS DE TERMINALES DE CONTENEDORES DEL PUERTO DE BUENOS AIRES en beneficio de todos los trabajadores que, a través de sus respectivos gremios, adhieren a la Federación.

Esta es la repercusión que tuvo en los medios toda la negociación y nuestra participación para llegar al objetivo buscado. 

 

EL CONFLICTO REFLEJADO EN LOS MEDIOS:

Ambito.com

Jueves 27 de Agosto de 2009

Puerto parado sin solución a la vista

Puerto de Buenos Aires.

Por: Peter Johnson

El paro decretado por el Sindicato Unido de Portuarios y Estibadores el viernes pasado en las cinco terminales del Puerto de Buenos Aires continuaba ayer sin ningún indicio de solución.
«Ya hay 23 barcos afectados por esta situación y cerca de 3.000 contenedores acumulados», comentó Javier Dulce, presidente del Centro de Navegación.
«El problema es gravísimo y no obstante una resolución del Ministerio de Trabajo para reanudar las tareas, el SUPE no lo ha acatado», agregó Dulce.
El problema surgió hace unas semanas por un conflicto de encuadre gremial entre los guincheros y el SUPE, que resultó en trabajo a reglamento a partir del 10 de agosto.
«Esto significó que se empezó a manejar unos 10 o 12 contenedores por hora, cuando la media es de 25, y un buque que estaba descargando productos de acero lo hacía a un ritmo de 600 toneladas por hora cuando el ritmo habitual es de unas 2.500 t por hora», comentó Dulce.
El viernes pasado, el Ministerio de Trabajo emitió un laudo a favor de los guincheros y esto llevó a que SUPE declarara la huelga.

Buques cortan escala
«Muchos buques que se encontraron en el puerto se limitaron a descargar los contenedores de importación, y levantaron anclas y se fueron; otros, como el buque que descargaba acero, todavía se encuentra atascado en el puerto con sus bodegas a medio descargar», comentó el ejecutivo.
«Estamos destruyendo el comercio exterior de la Argentina», sentenció Dulce, quien agregó que en Montevideo están viendo la situación como una gran oportunidad, ya que muchos buques han cortado escala en Buenos Aires y han optado por descargar en Montevideo o en el puerto brasilero de Río Grande.
Aunque Dulce admitió que el Ministerio de Trabajo ha estado intentando encontrar una solución al conflicto con varias reuniones ya hechas, «la intransigencia de los gremios ha imposibilitado cualquier intento de hallar una solución». Dulce también lamentó la falta de alguna respuesta por parte de la Secretaría de Transporte con quien, confesó, todavía no ha habido ningún diálogo desde que asumió el nuevo secretario de Transporte en reemplazo de Ricardo Jaime hace unos meses.
«Estamos esperanzados en que empiece algún diálogo con el nuevo secretario, porque con Jaime no hubo ninguno».
«El transporte terrestre y aéreo gana votos, pero sería conveniente recordar que el 85 por ciento del comercio de la Argentina se hace por vía marítima», enfatizó Dulce.

 


Viernes 28 de Agosto de 2009
Peligra la producción de autos por paro portuario


La mayoría de las automotrices se mantenían ayer en estado de alerta ante la falta de insumos generada por el paro de los trabajadores nucleados en el Sindicato Unidos Portuarios de la Argentina (SUPA), que tiene paralizadas las cinco terminales del puerto de Buenos Aires y que impide la descarga de los barcos.

En algunas empresas tenían provisión de autopartes para seguir fabricando por sólo 48 horas, por lo que, si no se resuelve el conflicto, se deberían parar las líneas de producción. Ayer, los trabajadores portuarios suspendieron provisoriamente el paro para negociar una salida al conflicto en el ámbito del Ministerio de Trabajo, pero la negociación se mantiene complicada.

Voceros sindicales informaron que la determinación del SUPA, liderado por Juan Corbalán, apunta a dar una «señal de buena voluntad» en medio del clima de tensión de los últimos días.

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, encabezó el miércoles las negociaciones con el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y con el Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, enfrentados por el encuadre gremial de los operadores de grúas móviles y pórtico. Por ese motivo, la cartera laboral decidió dictar la conciliación obligatoria.

A esta puja entre los dos gremios se sumó la conflictiva negociación por un aumento salarial entre la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) y la Cámara de Concesionarios de Contenedores de Terminales Portuarias de Buenos Aires.

Según algunas estimaciones, las pérdidas causadas por la medida llegarían ya a los u$s 200 millones.

En cuanto a las automotrices, la preocupación se debe a que en caso de normalizarse el abastecimiento de piezas, se debería tener que parar la producción de autos en un momento en el que el mercado interno muestra señales de recuperación, por lo que se complicaría la entrega de vehículos. Pero También esto tendría un serio impacto en las exportaciones, que son básicamente las que mantienen el nivel de actividad de las fábricas. En los últimos meses, Brasil -que es el principal mercado de los autos argentinos- está mostrando un fuerte aumento de la demanda, lo que beneficia a las automotrices argentinas.

Pero el problema no se limita sólo a los autos. Hay productos del sector alimentario, como frutas, pescado y carne, que esperan en contenedores refrigerantes en los depósitos portuarios a que se solucione el conflicto para poder ser embarcados rumbo a Europa y Asia.



 Martes 25 de Agosto de 2009
Portuarios negocian un acuerdo salarial

El secretario adjunto del Sindicato de Guincheros y Grúas Móviles, Daniel Amarante, aseguró que la protesta en las terminales portuarias por parte del personal del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) "es responsabilidad de la dirigencia y no de los trabajadores".
Amarante explicó que el conflicto que paraliza desde el viernes último las terminales porteñas obedece a "una problemática de encuadramiento de los trabajadores guincheros".
El dirigente sostuvo que la Federación Marítimo-Portuaria y de la Industria Naval (FEMPINRA) que lidera Cayo Ayala -integrada por 15 gremios y de la que se desafilió el SUPA- reclama un 25 por ciento de mejora en dos cuotas -de la que ya obtuvo el 23-.
"La FEMPINRA acordó un aumento salarial del 17 por ciento retroactivo a junio último, que se convertirá en remunerativo en octubre, y otro 6 remunerativo desde enero de 2010", afirmó.
En principio, la FEMPINRA firmaría a las 17.30 de este martes en el Ministerio de Trabajo el acuerdo de recomposición de los haberes con la Cámara de Puertos Privados y Contenedores Concesionados.
La organización nacional ya había convenido un pago de 500 pesos entre mayo y agosto con la Cámara de Depósitos Fiscales y, ahora, demanda que ese monto sea incorporado a los básicos y que los empresarios abonen otros 500 pesos hasta diciembre próximo.
En tanto, el SUPA que lidera Juan Corvalán reclama que ese 25 por ciento sea efectivizado en un solo pago, a la vez que exige que el personal de máquinas sea encuadrado en esa organización.
El gremio demanda la representatividad y "el correcto encuadre del personal de 'pórticos' -las máquinas que descargan los barcos- que por resolución judicial y laboral está en guincheros.
"En realidad, el SUPA no firma el acuerdo salarial que negocia la FEMPINRA porque exige al mismo tiempo el encuadramiento de ese personal, que no le pertenece", sostuvo Amarante.
El sindicalista sostuvo que de ninguna manera la FEMPINRA -cuyo consejo directivo sesionaba esta tarde para analizar las medidas a adoptar- desea "un enfrentamiento entre trabajadores, aunque de ser necesario ocupará las terminales portuarias para permitirle al personal el cumplimiento de las tareas".

"El problema es con los dirigentes del SUPA y no con los trabajadores portuarios", concluyó Amarante.



 Jueves 27 de Agosto de 2009
Portuarios marcharon hacia terminales

Operarios agrupados en el Sindicato de Guincheros y Grúas Móviles marcharon hacia las cinco terminales portuarias porteñas en rechazo de la protesta que realizan los trabajadores del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) y normalizaron las tareas.
El secretario adjunto del gremio guinchero, Daniel Amarante, explicó que durante la movilización "no se produjeron incidentes" e indicó que la marcha se realizó exclusivamente "en defensa de miles de puestos de trabajo".
"No podíamos continuar permitiendo una protesta antojadiza y que sólo es producto de la torpeza e irracionalidad de los dirigentes del SUPA", puntualizó Amarante, para agregar que el titular del sindicato guinchero, Roberto Coria, proseguía esta tarde reunido con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
El SUPA -que participaba en el encuentro convocado por la cartera laboral- que lidera Juan Corvalán, se niega a firmar el acuerdo salarial con las cámaras de la actividad si no se abona en un solo pago y exige también el reencuadramiento del personal.
"El SUPA no ha aceptado la propuesta oportunamente realizada por Tomada para superar la situación, según consta en actas y resoluciones. Hemos convenido que los 15 trabajadores que prestan servicios en las máquinas que descargan -pórticos- continúen perteneciendo al SUPA, siempre y cuando desde ahora la capacitación del personal esté a cargo de guincheros", afirmó.
El gremio que lidera Corvalán continúa sin embargo la protesta, no obstante la vigencia de la conciliación obligatoria.
En ese sentido, Amarante sostuvo que "se trata de una huelga mentirosa, porque el personal ficha la tarjeta en el puerto y permanece simplemente sin cumplir tareas. Eso no es parar".
En la marcha participaron trabajadores guincheros y de otros gremios agrupados en la Federación Marítimo-Portuaria y de la Industria Naval (FEMPINRA), que encabeza Cayo Ayala.
"Solo dejamos hoy que el trabajador decidiera en democracia si quería o no trabajar y, la mayoría, lo hizo", afirmó Amarante.
El dirigente gremial adelantó que de persistir el SUPA en "la tosudez de esta protesta es posible que parte de los 6 mil trabajadores portuarios queden cesantes, ya que más de 25 barcos ya se han ido con su carga hacia el Uruguay", concluyó.



Miércoles 26 de Agosto de 2009
Agobio sobre Puerto Nuevo
Desde hace un mes, el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) se encuentra en estado de alerta, con regulares bloqueos a todas las terminales porteñas y trabajo a reglamento. El gremio reclama un 25% de mejora salarial a partir del 1 de junio y en un solo pago, además de la garantía de cobro de 18 jornales para el personal tercerizado.

Más racional es la postura de la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra). Sin dejar de defender sus derechos, la Federación alcanzó un acuerdo con la Cámara de Concesionarios del Puerto de Buenos Aires. Incluso, desde Fempinra esperan que el SUPA se sume al acuerdo para dar fin al conflicto.

“Producto del reclamo sindical, el Puerto de Buenos Aires lleva 30 días bajo unas condiciones lamentables para un país que quiere impulsar su comercio exterior. No hacemos otra cosa que derivar más y más carga a Montevideo y a los puertos de Brasil, perjudicando claramente no sólo a los mismos trabajadores sino a la competividad de la exportación argentina. Las distintas Cámaras empresariales del interior ya están solicitando evitar el Puerto de Buenos Aires para salir por terminales chilenas o vía feeder a Montevideo. Puerto Nuevo y la Argentina están perdiendo una gran batalla en el contexto regional”, dijo a Transport & Cargo Patrick Campbell, secretario del Centro de Navegación, y vicepresidente de NYK Grupo Multimar.

 






Viernes 28 de Agosto de 2009
Portuarios levantan el paro de manera provisoria por reunión con Tomada

Los trabajadores del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA) resolvieron levantar provisoriamente el paro que vienen realizando hace una semana por reclamos salariales y por encuadramiento gremial en las 5 terminales del Puerto de Buenos Aires, a la espera de una nueva reunión que esta tarde se realizará en el Ministerio de Trabajo.

Juan Corvalán, secretario general del SUPA, señaló que una asamblea llevada a cabo este mediodía resolvió el levantamiento provisorio de la medida de fuerza a partir de las 15, "como muestra de buena fe, a los efectos de avanzar en las negociaciones que se van a emprender, una vez más, a las 16 en Alem al 600".

La cartera laboral había dictado la conciliación obligatoria, que en un principio no fue acatada por el gremio.

Corvalán, quien está enfrentado al titular de la CGT, Hugo Moyano, al hablar con DyN, responsabilizó "de manera directa a la gestión del ministro (Carlos) Tomada, al introducirnos en una discusión salarial a un encuadre gremial con otros Trabajadores (el de grúas móviles), que desató el conflicto que hace 7 días vivimos, y al que queremos encontrarle una solución".

"Consideramos totalmente negativa la gestión de Tomada, porque abrió múltiples conflictos en el entramado de negociaciones portuarias", advirtió Corvalán.

El gremialista no descartó "volver al paro, concluídas las negociaciones (si éstas fracasaran)", y en tal sentido señaló: "mantenemos el estado de alerta y asamblea permanente en todas las terminales portuarias de Buenos Aires".

Aclaró que "nuestro objetivo no es generarle perjuicios a la economía del país, ni a los empresarios", pero advirtió que"avasallaron nuestros derechos genuinos, y lo único que hicimos fue colocarnos a la cabeza de un conflicto innecesario al que nos empujó el ministro Carlos Tomada".

Tomada pidió 45 días para dirimir el pleito planteado por el encuadramiento gremial, propuesta que rechaza la conducción del SUPA: "Queremos una solución hoy (jueves), ya que, solamente, en 45 días retomaremos el mismo conflicto sin una solución de fondo", concluyó escéptico el dirigente.


Economía

Miércoles 26 de agosto de 2009
Paro en Buenos Aires / Cinco días sin operaciones
Fracasó el diálogo por el puerto

Tomada no pudo acercar posiciones entre los dos gremios que se disputan a los obreros

Los camiones no pudieron ingresar ayer en las terminales para dejar carga de exportación ni retirar contenedores de importación Foto: LA NACION   /   Fernando Massobrio
Emiliano Galli
LA NACION

Transcurrió ayer el quinto día del paro que afecta las operaciones en las cinco terminales del puerto de Buenos Aires, tras fracasar ayer la mediación que encabezó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con los jefes del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), Juan Corvalán, y del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, Roberto Coria, enfrentados por el encuadre gremial de los trabajadores que operan las grúas móviles y el pórtico.
El paro fue iniciado el viernes por el SUPA y desde entonces se mantuvieron bloqueados los accesos a las terminales para los camiones que debían retirar carga de importación y dejar contenedores de exportación. En tanto, ya son 23 los buques que permanecen sin poder operar, entre los que continúan amarrados en los muelles y los que esperan en zona común (lugar del Río de la Plata donde confluyen los barcos).
"Si no llegan a un acuerdo entre ustedes, los dejo en libertad de acción. Hagan lo que quieran", les dijo Tomada a los sindicalistas, según confió una fuente que participó de la reunión. Tomada volvió a convocarlos para hoy a una reunión. Mientras el SUPA decide en asamblea si extiende el paro al resto de los puertos del país, se esperan posibles movilizaciones de guincheros a la cartera laboral.
"Llama la atención la inseguridad jurídica que se vive porque el SUPA rechazó la conciliación obligatoria que ordenó Trabajo el viernes y porque la CGT, que debería dirimir sobre el encuadre gremial, no se expidió todavía", opinó un directivo de una de las terminales.
En Terminale s Río de la Plata (TRP) las plazoletas están abarrotadas de contenedores de exportación que no pudieron cargarse en los buques. "Estamos al 90 por ciento de la capacidad, cuando por la crisis veníamos con una ocupación del 60", señaló un ejecutivo de TRP.
Fuentes de las navieras MSC, MOL, Evergreen, Maersk y NYK confirmaron que sus buques siguen sin poder operar en los muelles. La decisión que prevalece en las casas matrices de las navieras es suspender la escala en Buenos Aires, abandonar la carga de exportación y dejar la de importación en Montevideo, puerto que se vio beneficiado con el paro e incrementó sus operaciones en un 40% en lo que va del conflicto.
"Asistimos al fracaso de los mecanismos de negociación gremial y se traslada una pelea intersindical al principal puerto del país", manifestó Enrique Mantilla, presidente de la Cámara de Exportadores. En tanto, Diego Pérez Santisteban, jefe de la Cámara de Importadores, opinó: "Estamos resignados a que no haya soluciones en estas discusiones; queda la sensación de que nada se resuelve".

 



Comercio Exterior

Martes 1 de setiembre de 2009
El resultado de la desidia política

Quedó en evidencia la inercia oficial cuando no se pudo impedir que un conflicto gremial paralizara, en plena crisis económica y por siete días, el puerto de Buenos Aires

Si hubieran sido personas, en lugar de contenedores, el gabinete todo hubiera saturado las cámaras de televisión y los atriles, una vez más, hubiesen tenido la posibilidad de brillar para las cámaras.
La industria del contenedor deberá trabajar para humanizar su rostro. No hace falta que voten, simplemente que transmita que dentro de esas cajas viajan empleos y créditos e inversiones productivas. Y deudas. Pero también divisas, de esas que hacen al superávit comercial.
También viene en esas cajas el alma de lo que luego será un auto, que luego se exportará. Si esas cajas no se mueven, la economía no se mueve.
Pero durante toda una semana no salió del país ningún contenedor de exportación. Ni cítricos, ni pescados ni carne de cuota Hilton (cortes caros, rumbo a Europa, contratos tremendamente complicados de cumplir por las restricciones y ahora, en nuevo riesgo de incumplimiento) se embarcaron la semana pasada.
Tampoco llegó ni un contenedor de importación. Las automotrices que trabajan just in time sufrieron el parate. Las otras industrias que se amoldaron a los tiempos logísticos del stock cero para bajar costos fueron afectadas.
Todo importador, que llevaba meses esperando la mercadería, trabada por una licencia, y que finalmente sabía que su barco estaba llegando, se enteró que en lugar de retirarla en Buenos Aires, su carga se fue a Montevideo. O en el peor de los casos, a Río Grande, en Brasil.
El tiempo se detuvo para el comercio exterior, durante una semana. No hay que entender de puertos para mediar en el conflicto. Basta con saber que en las cuentas públicas de este año el comercio exterior rendirá por 53 semanas en lugar de 54.
Hay cuestiones de forma y problemas de fondo. Es como la fiebre: un síntoma que demuestra algo oculto más grave. El Gobierno sólo sabe aplicar antifebriles, pero en el puerto, donde el termómetro marca, desde hace años, los 39 grados cada tanto, el Gobierno demostró no querer resolver la patología de fondo. Baja la fiebre, espera, y cuando vuelve a subir, vuelve con el paracetamol.
Le tocó en suerte al puerto de Buenos Aires asistir y padecer una fractura del movimiento obrero. En Puerto Nuevo operan tres de los principales holdings portuarios de todo el mundo: Dubai Ports World en terminales 1, 2 y 3, concesionadas a Terminales Río de la Plata (TRP); APM Terminals en la 4, y Hutchison Port Holdings en la 5, operada por Bactssa.
Bactssa y TRP esperan la llegada de nuevas grúas post panamax. La inversión, planificada, está inmersa en una crisis mundial que le propinó al puerto una caída de más del 30% de las operaciones, y en un clima de indefinición oficial respecto al día después del vencimiento de las concesiones.
Junto con las terminales, las exportaciones e importaciones argentinas entraron también en el remolino de una interna gremial. A las trabas que impone el comercio administrado del Gobierno, en ambas vías del comercio exterior, la semana pasada este fluir con cuentagotas tuvo una nueva represa: la pelea sindical.
Y el último actor, las líneas marítimas, que viven la peor crisis de la historia, medida en pérdidas globales superiores a los US$ 25.000 millones y caídas operativas del 50%, debieron agregar mayores costos al quedar rehenes en el puerto (con barcos que no pudieron salir y perdieron ventanas), perder carga de exportación (sin cobrar ese flete) y hacerse cargo de los costos del feeder para traer la mercadería de importación que tuvo que dejar en Montevideo.
Cabe recordar que la industria marítima está expiando culpas propias de inundar al mercado con nuevos barcos que deprimieron los fletes, por lo que deben ahora operar incluso sin ganancia, en una competencia que "canibaliza" ganancias.
La cadena perjudicada con un paro tiene actores más visibles, como éstos, y otros menos visibles: empresas de logística, de camiones, depósitos fiscales, centros de distribución, fábricas, comercios? La lista es larga. Al final de ella, está un consumidor que cree que los centavos de más que suman todos los que compra es por el vago concepto de "inflación". Un paro de una semana en toda una cadena suma montañas de centavos ocultos. También está el empleo, de exportación, de producción, de importación, de comercios que siempre peligran en medio de una crisis. Un paro en la actividad económica en este contexto es lo mismo que provocar un poco más de combustión en un incendio.

El origen del conflicto
El 26 de mayo, en una entrevista con LA NACION, el titular del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), Juan Corvalán, advirtió que si no reinstauraban el convenio colectivo derogado con la privatización del puerto iban a "trabajar a reglamento" y contemplaba además la posibilidad de "paros de 24 horas".
Hace exactamente un mes, el SUPA cumplió su promesa: el puerto de Buenos Aires comenzó a trabajar a reglamento. "La productividad cayó y se trabajaba a un ritmo de 6 contenedores por hora cuando lo normal es 30", indicaron fuentes de Bactssa y TRP.
"La baja actividad en la carga y descarga de los buques provocó demoras que afectaron la programación de los itinerarios de los buques con los consiguientes extracostos. Para dar un ejemplo, buques que normalmente se despachaban en 24 horas se vieron obligados a operar en 5 días. Con este panorama, varias líneas decidieron cancelar escalas en Buenos Aires y operar en otros puertos, obligando a transbordos innecesarios que impactan gravemente el comercio exterior argentino y ponen en riesgo fuentes de trabajo", indicaron directivos del Centro de Navegación.
Luego de tres semanas de trabajo en estas condiciones, el gremio más conflictivo del puerto, el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), que comanda Juan Corvalán, fue citado al Ministerio de Trabajo para avanzar en las paritarias.
Hace cuestión de años, los gremios portuarios y marítimos se unieron en la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra). La Fempinra negocia los salarios para los 16 sindicatos que la componen.
El SUPA se desafilió de la Federación, y negocia sólo sus paritarias. Mantiene un conflicto con el Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles, que sí está en la Fempinra. Pero conviven, o al menos lo hacían: el SUPA tiene unos 700 estibadores en Puerto Nuevo, pero la mayor presencia se da en TRP. La mitad de los operadores de grúas móviles y pórtico en esta terminal está afiliada al SUPA, y la otra mitad en Guincheros, situación que existe desde hace 15 años.
El paro de siete días del puerto comenzó cuando el SUPA, en plena negociación salarial que reclamaba un 25% de aumento y la garantía de 18 jornales para los trabajadores tercerizados, lee el dictamen 1643, datado en marzo, por el cual Trabajo disponía el traspaso del 50% de los operadores del SUPA de TRP a Guincheros.
"Fue una jugada sucia. Nos enteramos ahí y la decisión tenía más de tres meses. Fue un arreglo a nuestras espaldas entre Tomada (Carlos, ministro de Trabajo), la Fempinra y las terminales. Nos quieren borrar del puerto y no lo van a lograr", indicó Corvalán.
Así, la lucha salarial pasó a segundo plano, y pasó al centro de la escena una batalla política entre dos sindicatos. Y volvió a tomar fuerza como nunca la demanda por el convenio colectivo derogado de SUPA.
"Corvalán está loco. No entiendo cómo no le quitan la personería jurídica y terminan de una vez con esta interna sindical que lleva más de 10 años", protestaba el directivo de una de las terminales afectadas.
Corvalán denunció varias veces los acuerdos entre las terminales, la Fempinra y Tomada. "Si tiene tanto poder (por la Fempinra) que haga operar el puerto sin nosotros", indicó en pleno parate de las operaciones.
El SUPA es lo único que impide la unidad total en el frente obrero marítimo y portuario que le interesa al jefe de la CGT, Hugo Moyano, de excelente relación con la Fempinra (cuyo secretario adjunto, Juan Carlos Schmid, es uno de sus hombres de confianza en la comisión directiva). Moyano y Corvalán ni se hablan.
El SUPA sigue en la CGT, pero, por ejemplo, no movilizó a su gente en la última gran manifestación de la central obrera, cuando Moyano manifestó su abierto apoyo a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, en la previa a las elecciones legislativas de junio.
Durante todo el conflicto, Moyano se mantuvo al margen. La CGT tampoco intervino para mediar en el conflicto por el encuadre gremial, que era lo que proponía Tomada.
En medio del paro, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, le ofreció a Corvalán interceder por el aumento del 25%, pero el sindicalista estaba embarcado en la cuestión política del conflicto, y Schiavi llegaba hasta allí. Incluso la misma Administración General de Puertos (AGP) quiso mediar. Tenía una carta muy fuerte, luego de una exitosa negociación con las terminales del puerto de Buenos Aires para eliminar el desfase competitivo que tenía con Dock Sud: en tiempos de emergencia económica, allá por 2002, las tarifas se habían bajado un 20% y nunca más se habían tocado.
Las terminales venían reclamando hace tiempo eliminar esta desventaja competitiva, y semanas atrás lo habían logrado con la AGP. "Entendíamos que eliminar esa diferencia era crucial en este momento", indicaron fuentes de la AGP.
En pleno conflicto, fuentes cercanas a Corvalán señalaban que el aumento no era lo importante porque se luchaba por la supervivencia sindical. "Lo que Tomada no entiende, es que Corvalán maneja a la gente en el puerto, camina en las terminales. Y por eso Moyano no intervino, porque sabe que la Fempinra no sola no puede evitar el paro y reactivar la operatoria, y se mantuvo expectante durante todo el conflicto", indicaron.

Desenlace
A poco de cumplir los siete días de paro y con negociaciones completamente estancadas, el SUPA decide en asamblea levantar el paro para sentarse a negociar una propuesta de aumento del 23% y una "paz social" por 45 días entre los dos gremios en pugna.
El aumento se logró, y superó las expectativas del SUPA (llegó hasta el 26%, con mejoras en la productividad, en la antigüedad, y un aumento del 24% para los trabajadores tercerizados). Pero no se resolvió la cuestión de fondo: el encuadre gremial.
"Tomada dictaminó no innovar por 45 días para que los dos sindicatos resuelvan sus diferencias. Es un acuerdo, pero con pinzas. En 45 días, todo vuelve como al principio", confirmaron fuentes sindicales y de las propias terminales.
Es un paro, dentro del paro. Y el gran puerto federal, el único que está bajo la órbita nacional, pierde credibilidad y empeora su imagen.
Por Emiliano Galli
De la Redacción de LA NACION

 

PSI - Prensa Sindical Internacional

Miércoles 26 de Agosto de 2009
EL SINDICATO DE GUINCHEROS DEFIENDE EL ENCUADRAMIENTO DE SUS AFILIADOS FRENTE AL GREMIO DE ESTIBADORES EN EL PUERTO DE BUENOS AIRES.

La Comisión Directiva Nacional del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles de la República Argentina mediante un comunicado que firman el titular de la organización sindical, Roberto Coria, y el secretario Gremial y de Interior,  Daniel Lewicki, pusieron de manifiesto con relación al actual conflicto existente en el Puerto Buenos Aires que el mismo, “es realizado por una organización sindical representativa de los estibadores portuarios, que desde hace largo tiempo viene incumpliendo y violentando Resoluciones, Actos Administrativos, Dictámenes y otros decisorios emanados tanto del órgano jurisdiccional competente como de la autoridad laboral de aplicación. Estos decisorios ratifican en forma pacifica, íntegra y concluyente la representatividad del Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles de la República Argentina  respecto de los trabajadores que operan grúas y otras maquinarias en el Puerto Buenos Aires.
El CCT 441/06, celebrado entre FEMPINRA y la Cámara de Terminales del Puerto de Buenos Aires, homologado por la autoridad de aplicación, incluyó un anexo denominado, acta de reconocimiento mutuo y compromiso de trabajo en común, donde las entidades sindicales firmantes, entre ellas el SUPA, delimitaban el ámbito representativo que correspondía a cada una de las organizaciones de acuerdo a su personería gremial. Ese acuerdo de autocomposición, que fue reconocido por el Ministerio de Trabajo de la Nación, pretende hoy ser ilegítimamente  desconocido.
El Sindicato de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles de la República Argentina está dispuesto a sostener los logros obtenidos. No permitiremos que se pase por sobre nuestra personería gremial. Estamos dispuestos a sostener nuestros derechos y nuestro ámbito representativo con un plan de lucha, no aceptaremos las vías de hecho y la actitud ilegítima de quienes con su proceder fueron y son funcionales al cierre operativo del puerto de Buenos Aires y al  retorno a la política de desregulación portuaria de la larga noche neoliberal”, concluyó el comunicado de la entidad sindical.-


LA RESOLUCIÓN DEL CONFLICTO POR LOS MEDIOS:

 

Los guincheros consiguieron un fuerte aumento
(01/09/09) El secretario general del Sindicato de Guincheros y Grúas Móviles, Roberto Coria, destacó los importantes incrementos salariales que fueron recientemente homologados en la sede del Ministerio de Trabajo.
Los aumentos correspondientes para el periodo a junio-agosto del corriente año, fueron del orden del 17 % no remunerativo que, a partir de septiembre, pasarán a ser remunerativos. Además los trabajadores guincheros percibirán una suma fija a fin de año de $ 950, mientras que enero del 2010, arrancaría con un aumento salarial del 6 % remunerativo.
“Ningún trabajador eventual percibirá menos de $ 2.000 mensuales de sueldo básico a partir de marzo y mantendrá la estabilidad laboral hasta la renovación del convenio”, afirmó Coria.
El acuerdo se inscribe dentro de las negociaciones que la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (FeMPINRA) viene llevando adelante entre las cámaras del puerto y los gremios que representa.

 


30 de Agosto de 2009
FeMPINRA: acuerdos salariales para portuarios
Luego de arduas negociaciones y discrepancias con gremios que no la integran, la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (FeMPINRA) en el marco del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) firmó dos acuerdos de suma importancia para los trabajadores portuarios de los gremios alineados bajo su estructura.

A primera hora lo hizo con los representantes de la empresa EXOLGAN S.A. con la que acordó los nuevos salarios básicos – retroactivos al 1 de julio de 2009 – para los trabajadores de los sindicatos de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles (SGyMGMRA), de la Marina Mercante (AAEMM), de Encargados y Apuntadores Marítimos y Afines (SEAMARA) y Capataces y Estibadores Portuarios (SCEP), entre cuyos puntos más destacados figura una Gratificación Extraordinaria (por única vez) de $ 1.200,oo y un aumento de $ 200,oo en todas las categorías comprendidas en el CCT 784/06, lo que generará – a partir de enero de 2010 – nuevas escalas salariales.

Asimismo, los tickets canasta también reincorporan a los salarios básicos mencionados y retroactivo al 01/07 – al igual que los ítems anteriores – se modifica la asignación de puntos por productividad por espacio de 12 meses.

Posteriormente se llegó a un acuerdo con la Cámara de los Concesionarios de Terminales de Contenedores del Puerto de Buenos Aires a través del cual y retroactivo al 1 de junio de 2009 lo trabajadores recibirán un incremento del 17% sobre el total de los salarios percibidos al 31 de mayo y hasta el 30 de agosto. Desde el 1 de setiembre del 2009, este porcentaje se integra al salario.

A partir de enero de 2010 los trabajadores recibirán un incremento del 6% sobre los salarios al 31/05/09 con carácter remunerativo y una gratificación extraordinaria – no remunerativa – del $ 950,oo pagadera en diciembre de 2009 y enero de 2010. Todo lo acordado tiene vigencia hasta el 31 de mayo de 2010, fecha hasta la cual también se extendió el Acuerdo de Paz Social temporario que se había firmado el 14 de enero de 2009.

Estos acuerdos entre las empresas, las cámaras y la Federación permiten que el Puerto de Buenos Aires retome su actividad característica para la entrada y salida de buques de todos los puertos del mundo.

Fuente: Secretaría de Prensa - FeMPINRA

PSI - Prensa Sindical Internacional

31 de Agosto de 2009
ACUERDOS SALARIALES PARA PORTUARIOS.

Luego de arduas negociaciones y discrepancias con gremios que no la integran, la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FEMPINRA) en el marco del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) firmó dos acuerdos de suma importancia para los trabajadores portuarios de los gremios alineados bajo su estructura.
El primero se hizo con los representantes de la empresa EXOLGAN S.A. con la que acordó los nuevos salarios básicos –retroactivos al 1 de julio de 2009 – para los trabajadores de los sindicatos de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles (SGyMGMRA), de la Marina Mercante (AAEMM), de Encargados y Apuntadores Marítimos y Afines (SEAMARA), y Capataces  Estibadores Portuarios (SCEP), entre cuyos puntos más destacados figura una Gratificación Extraordinaria  (por única vez) de $ 1.200 y un aumento de $ 200 en todas las categorías comprendidas en el CCT 784/06, lo que generará –a partir de enero de 2010– nuevas escalas salariales.
Asimismo, los tickets canasta también reincorporan a los salarios básicos mencionados y retroactivo al 01/07 –al igual que los ítems anteriores– se modifica la asignación de puntos por productividad por espacio de 12 meses.
Posteriormente se llegó a un acuerdo con la Cámara de los Concesionarios de Terminales de Contenedores del Puerto de Buenos Aires a través del cual y retroactivo al 1 de junio de 2009 los trabajadores recibirán un incremento del 17% sobre el total de los salarios percibidos al 31 de mayo y hasta el 30 de agosto. Desde el 1 de setiembre del 2009, este porcentaje se integra al salario.
A partir de enero de 2010 los trabajadores recibirán un incremento del 6% sobre los salarios al 31/05/09 con carácter remunerativo y una gratificación extraordinaria –no remunerativa– de $ 950 pagadera en diciembre de 2009 y enero de 2010. Todo lo acordado tiene vigencia hasta el 31 de mayo de 2010, fecha hasta la cual también se extendió el Acuerdo de Paz Social temporario que se había firmado el 14 de enero de 2009.
Estos acuerdos entre las empresas, las cámaras y la Federación permiten que el Puerto de Buenos Aires retome su actividad característica para la entrada y salida de buques de todos los puertos del mundo.-



2 de Septiembre de 2009
Paz en el puerto

Tal cual lo anunciado por Transport & Cargo, la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (Fempinra) acordó tanto con Exolgán como con la Cámara de los Concesionarios de Terminales de Contenedores del Puerto de Buenos Aires. Y como a este acuerdo también se sumó el Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (SUPA), se levantó finalmente la huelga que desde hacía un mes, complicaba la operatoria portuaria en Buenos Aires.

Entre los puntos más importantes del acuerdo con Exolgán figura una gratificación extraordinaria, por única vez, de $ 1.200 y un aumento de $ 200 en todas las categorías comprendidas. Esto generará a partir de enero de 2010, nuevas escalas salariales. Asimismo, los tickets canasta también reincorporan a los salarios básicos.

Con la Cámara de los Concesionarios, se estableció que un incremento del 17% sobre el total de los salarios percibidos al 31 de mayo y hasta el 30 de agosto. A partir de enero de 2010, los trabajadores recibirán un incremento del 6% y una gratificación extraordinaria de $ 950 pagadera en diciembre próximo y enero de 2010. Lo acordado tiene vigencia hasta el 31 de mayo de 2010, fecha hasta la que también se extendió el Acuerdo de Paz Social temporario que se había firmado el 14 de enero de este año.

Para el SUPA, sin embargo, la tregua es por 45 días. Presionan así para cambiar el encuadramiento de los operadores de grúas, los que según un dictamen del ministro Tomada, avalado por un fallo judicial, deben pasar del SUPA al Sindicato de Guincheros.




31 de Agosto de 2009

Firman Acuerdos salariales para los portuarios

(Buenos Aires) La Federación Marítimo-Portuaria y de la Industria Naval (FEMPINRA), que lidera Cayo Ayala, firmó en el Ministerio de Trabajo dos acuerdos salariales que beneficiaron a distintos gremios portuarios.
La organización nacional y los representantes de la empresa Exolgan S.A. acordaron nuevos salarios básicos y retroactivos al 1 de julio último para los trabajadores de los sindicatos de Guincheros y Maquinistas de Grúas Móviles (SGyMGMRA), de la Marina Mercante (AAEMM), Encargados y Apuntadores Marítimos y Afines (SEAMARA) y Capataces y Estibadores Portuarios (SCEP).
El acuerdo otorgó una gratificación extraordinaria y por única vez de 1.200 pesos y una mejora salarial de 200 pesos para todas las categorías del convenio colectivo de trabajo 784/06, lo que generará a partir de enero de 2010 nuevas escalas de haberes.
Las partes convinieron también que los tickets canasta se incorporarán a los haberes básicos con retroactividad al 1 de julio último, en tanto se acordó la modificación de la asignación de los puntos por productividad durante un período de 12 meses.
La FEMPINRA también firmó hoy en Trabajo un acuerdo con los directivos de la Cámara de Concesionarios de Terminales de Contenedores del Puerto de Buenos Aires, por el que con retroactividad al 1 de junio último los trabajadores percibirán un aumento del 17 por ciento sobre el total cobrado al 31 de mayo.
Ese convenio tendrá vigencia hasta el 30 de agosto próximo y, desde el 1 de septiembre, el porcentaje se integrará al salario.
A partir de enero de 2010 los trabajadores recibirán una mejora del 6 por ciento sobre los ingresos percibidos al 31 de mayo, con carácter remunerativo, y una gratificación extraordinaria no remunerativa de 950 pesos a abonarse en diciembre de 2009 y en enero de 2010, aseguró la Federación.
La totalidad de los puntos convenidos tendrán vigencia hasta el 31 de mayo de 2010, fecha hasta la cual se extendió el acuerdo de paz social temporario firmado el 14 de enero de este año.
Estos acuerdos permitieron -según señaló la FEMPINRA- que el puerto de Buenos Aires retomara hoy su actividad característica de ingreso y salida de buques de todo el mundo.

 

 

 

 

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